Archivo para febrero 2008

Maxisol y otros nombres raros

AM10200826292008 6, 2007

 En 1971, en las páginas de Marvila, la mujer maravilla #191, Editorial Novaro publicó en México la primera aventura de Mister Miracle, cambiando el nombre a Maxisol “el hombre milagro”. Luego se publicarían algunos números en Batman y finalmente la serie completa en Supermán a mediados de los ochenta.

Maxisol, Oscar el Liberal en su identidad secreta (Scott Free en inglés), como hemos comentado, es uno de los personajes del Cuarto Mundo de Jack Kirby (Fourth World), serie que tiene como villano a Morus (Darkseid) y como héroes a Los Nuevos Ídolos (New Gods).

El nombre es bastante curioso pues no tiene nada que ver con el título en inglés. Esto no era raro por esas épocas. La Secretaría de Educación Pública tenía una Comisión Revisora de Revistas Ilustradas que se encargaba de supervisar y autorizar la publicación de las historietas en México. Entre otros puntos, insistía en la adaptación al español de todos los nombres extranjeros, de allí que Flash Gordon se transformara en Roldán el Temerario (nada que ver con el grupo musical) y Bruce Wayne en Bruno Díaz. Wonder Woman era Marvila, Swamp Thing la Criatura del Pantano, Deadman Dantón. New Teen Titans los Nuevos Héroes Juveniles, Starfire Nova, Joker el Comodín y Daredevil, Diabólico.

Pero donde la ceatividad de inventar nombres se manifestaba verdaderamente era en las identidades secretas. Jay Garrick (el Flash original) era Jorge Forcada; Barry Allen (Flash de la edad de plata) era Bruno Alba; Wally West (Kid Flash y Flash actual) era Carlos Vela; Oliver Queen (Green Arrow) era Oliverio Reyna; Dick Grayson (Robin) era el famosísimo Ricardo Tapia; Roy Harper (Speedy) era Tito Gasca; y Hal Jordan (Green Lantern) era Raúl Jordán.

Los traductores por aquella época no recibían reconocimiento, lo que no es de extrañar pues ni los escritores ni los dibujantes ni los entintadores ni los coloristas tuvieron créditos en los cómics por muchos años. Pregúnteselo a Gustavo Martínez.

Estos nombres ahora desconocidos por muchos nos hacían soñar y reir allá por los setentas. ¿Estarán registrados ante el Instituto de Derechos de Autor? ¿Apoco no le gustaría ser el dueño del nombre Jorge Forcada?